viernes, 18 de abril de 2014

Sobre el aumento de la beca Jauretche



El martes pasado se reunió, como todos los martes cada 15 días, la comisión de hacienda del consejo directivo. Esa reunión en particular era, tal vez, una de las más importantes del cuatrimestre para nuestro claustro: se definía el monto que van a cobrar los estudiantes que solicitaron la beca Jauretche.

Desde nuestro lugar en la minoría estudiantil fuimos a discutir cuál era el monto que correspondía asignar a las becas y nos encontramos con una propuesta por parte de las gestión: frente al monto del año pasado ($600 por cuatrimestre) hacer un aumento del 20%, aumento que se condice con “los aumentos de los aranceles y distintas cosas que han tenido lugar este año”-en palabras textuales de la secretaria de hacienda-. Frente a esto, desde La Juntada dijimos que el aumento a los aranceles que había ejercido la facultad en distintas instancias no podía ser bajo ningún punto de vista un parámetro para medir el aumento en el monto de las becas, sino que había que considerar el contexto económico nacional, la inflación, el aumento en el transporte, de las fotocopias, entre otros elementos. En ese sentido nuestra propuesta fue un aumento del 40%. Luego de una discusión, y otra propuesta de hacer un aumento escalonado, lo cual también nos pareció inaceptable, logramos que la gestión se comprometa a hacer un aumento del 33%, quedando la beca con un monto de $800 por cuatrimestre. Sobran las críticas para hacerle al sistema de becas Jauretche, desde sus restricciones meritocráticas hasta el hecho de ser financiado con recursos propios de la facultad y no con fondos estatales, pero de todas formas no se puede abandonar la lucha por el aumento de la única beca que da la facultad a sus estudiantes, al mismo tiempo que luchamos por construir desde el movimiento estudiantil un nuevo sistema de becas integral que garantice la educación pública para todxs.

En sintonía con esto último es que queremos llamar la atención sobre la (no)actuación por parte de la mayoría estudiantil en consejo (PO-PTS), quienes llegaron al extremo de ni siquiera ir a la reunión de la comisión. Podemos entender que no consideren el Consejo Directivo como un ámbito importante para dar las disputas que permitan avanzar en conquistas del movimiento estudiantil. Podemos entender también que tal vez tenían otra cosa más importante que hacer justo a esa hora, como asistir a su Congreso partidario (pero para casos como esos están los consejeros suplentes). Lo que nos parece inaceptable es que se borren así sin mas de la comisión. Siendo, además de la mayoría en el Consejo, la conducción del centro de estudiantes, creemos que tienen una responsabilidad política ineludible a la hora de tratar estos temas. Con su ausencia, no sólo dejan mal parado al conjunto del movimiento estudiantil (cuán en serio pueden tomar nuestras exigencias de aumento en las becas si cuando se trata justamente ese punto de los 4 consejeros estudiantiles sólo hay uno), sino que además dan a entender que no les importa.

La Beca Jauretche no es el sistema de becas que queremos y en eso estamos todos de acuerdo. El monto sigue siendo insuficiente, en eso seguramente también acordemos. Pero hay una diferencia entre $800 y $600: poder presionar, mientras damos la batalla por un sistema de becas de verdad, para que la que tenemos ahora se acerque un poco más a algo aceptable. Y esa es la pelea que desde La Juntada no estamos dispuestos a abandonar. Llamamos a la mayoría estudiantil a asistir a la próxima sesión de Consejo para por lo menos acompañar en alguna instancia lo que los estudiantes hemos ganado hoy.

sábado, 12 de abril de 2014

Balance y perspectivas sobre el maestrazo


Cátedra Libre Dora Coledesky: Feminismo, géneros y diversidad sexual




Desde el 14 de abril llevaremos a cabo en Filosofía y Letras, Psicología, Sociales, Fadu, y Medicina  la “Cátedra Libre: Dora Coledesky” acerca de Feminismo, géneros y diversidad sexual.

¿Por qué hacer esta Cátedra?
Como estudiantes universitarixs sabemos que la academia es un ámbito con tradición machista, donde a pesar de avances históricos, aún perduran desigualdades de géneros, e incluso, en algunas Facultades de nuestra Universidad ha habido denuncias recientes de casos de abuso por parte de docentes. En carreras donde la mayoría de las profesionales son mujeres, los cargos titulares continúan siendo mayoría de varones y seguimos sin jardines materno-paternales.

Una de las mayores deudas de nuestra Universidad es incorporar la perspectiva de género en nuestra formación y en la producción del conocimiento. Por eso queremos mediante esta Cátedra Libre aportar herramientas para trabajar temas relacionados con nuestras carreras desde un enfoque  orientado a erradicar la desigualdad entre los diversos  géneros.

Porque somos estudiantes universitarias, con mentes críticas y espíritu inquieto, que queremos transformar la universidad y la sociedad entendemos que esto no puede escindirse de la lucha por el fin de la discriminación y la opresión de géneros, en la universidad y fuera de ella.

¿Por qué el nombre de Dora Coledesky?
Dora Coledesky fue una luchadora incansable, una militante y abogada feminista. Impulsora fundamental de las luchas por los derechos de las mujeres, fue fundadora de la Comisión por el derecho al aborto.
Seguramente su nombre no te suene, y por eso también la elegimos. Ella, como tantas otras mujeres en la historia de nuestros pueblos, fue invisibilizada, borrada de un plumazo de la historia oficial. Sabemos que, como dijo Rodolfo Walsh, quienes dominan se encargan de que la historia aparezca como propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas. Recuperar esa historia para nosotrxs es también parte de la batalla. Porque reivindicamos su lucha, porque nos reconocemos en compañerxs como ella, y porque tomamos en nuestras manos el desafío de seguir luchando hasta que todxs seamos libres.

Historia del Movimiento de Mujeres en Argentina
15 de Abril | Facultad de Filosofía y Letras
Púan 480  19hs. - Hall del 3er piso          

Filo Debate Venezuela



         Hace ya mucho tiempo que lxs estudiantes de filo venimos intercambiando opiniones sobre lo que ocurre en América del Sur, Latinoamérica, Nuestraamérica o como quisieramos llamarle. La cuestión es que todxs coincidimos en señalar, que el continente no es el mismo desde la irrupción del proceso Bolivariano en la hermana Venezuela. Muchxs de nosotrxs hemos seguido el proceso con atención y en particular, queríamos brindarle una dedicación especial a los hechos recientes que han despertado una alarma regional. Desde el CEFyL hemos incluso sentado posición en contra de toda injerencia imperialista en Venezuela.

       Sabemos que no existen posturas unánimes entre las distintas alas del colorido movmiento estudiantil, por eso decidimos realizar un panel que invite al intercambio, al debate y a la puesta en marcha de una práctica olvidada como es la elaboración colectiva. La realidad es tan rica que siempre hacen falta distintas visiones para componerse una mejor idea de lo que esta ocurriendo. Confiamos que entre todxs podemos lograrlo mucho mejor, que cada quien por su lado. 
Te inivtamos a participar y que nos traigas todas tus opiniones, dudas, propuestas y demás iniciativas. 

Nos vemos este Lunes 14 de abirl a las 19:00 hs en el hall del tercer piso

miércoles, 9 de abril de 2014

SÓLO LOS POZOS SE CONSTRUYEN DESDE ARRIBA

En la sesión de Consejo Directivo del día de ayer la gestión finalmente votó lo que desde La Juntada veníamos anunciando hace ya un par de semanas: dejar a un docente de la Facultad sin su sueldo. El caso es ya tristemente célebre: Octavio Colombo, docente de la carrera de Historia (JTP en Historia de los Sistemas Económicos A) dejó de percibir, a partir de la votación de ayer, la renta docente que tenía por su trabajo en el Instituto de Historia Antigua y Medieval. Desde La Juntada queremos expresar, una vez más y sumándonos a lo ya expresado por la AGD, la minoría de graduados y profesores en el Consejo y la casi totalidad de los docentes del Instituto, nuestro más hondo repudio a este hecho. Pero también nos interesa hacer algunos señalamientos sobre lo que implica para nosotros todo esto.
En primer lugar, queremos señalar la gravedad del hecho: el sueldo que decidieron sacarle a este docente pasa ahora a convertirse en un cargo político. Se suma, así, a la larga lista de cargos que creó la nueva gestión en la primera sesión de Consejo, en los que un secretario de la Facultad cobra más del doble que lo que percibe un profesor titular con dedicación exclusiva y máxima antigüedad. Y esto no es una especulación nuestra ni un rumor muy fuerte: son los dichos de las mayorías de profesores y graduados en el Consejo. Por si no quedó claro: un docente menos, un funcionario más. Ya esto es aberrante. Pero tomando en consideración la larga lista de docentes que trabajan ad honorem en la facultad (algo que quizás la gestión debería tener en cuenta), directamente se convierte casi en una cargada. Creemos que este caso sienta un precedente por demás de complicado para futuros manejos de los cargos docentes. Ahora resulta que la gestión puede reasignarlos a su propio sector político así como así.
En segundo lugar, no pensamos que nada de esto se pueda tomar a la ligera. En política se puede acordar mucho, poco o nada, pero del desacuerdo a la persecución política hay un trecho. Y esa línea es la que la gestión cruzó ayer. Colombo, además de haber sido Secretario General de la AGD Filo, es representante por el claustro de graduados en el Consejo Directivo por parte de la lista de izquierda opositora a la gestión. Que la gestión decida dejarlo sin su sueldo a la semana de haber asumido como representante en el Consejo no es un hecho menor.
Sorprenden los niveles de hipocresía a los que llega todo: la gestión, a la vez que envía masivamente un comunicado en el que expresa su voluntad de diálogo con todos los sectores y claustros de la comunidad educativa, decide unilateralmente de la mano de su mayoría automática en el Consejo quitarle la renta a un docente. Nos preguntamos entonces qué tipo de diálogo es el que pretende llevar adelante esta nueva gestión, o en qué términos pretende impulsarlo, si a la vez que hace un llamado masivo al mismo despide docentes entre las cuatro paredes del Consejo. A priori, no parece un buen arranque para una gestión que pretende presentarse como renovada y dialoguista que en dos de las tres primeras sesiones haya habido movilizaciones tanto estudiantiles, como de los sectores de graduados y de profesores que no comulgan con su proyecto político. Como mínimo, quedan algunas cuestiones que deberían replantearse. Empezar a escuchar al resto de la comunidad educativa, la primera y más urgente.
En tercer lugar, desde nuestro lugar como estudiantes no podemos hacer otra cosa que preguntarnos entonces cuál es el modelo de docente que defiende la gestión de la Facultad. Parece que el hecho de que haya llegado al Decanato una profesora de Ciencias de la Educación no cambia en absoluto el viejo sistema de premios y castigos con el que se manejó la gestión de Trinchero, en el que los docentes premiados son aquellos que se alinean con el proyecto oficialista y los castigados son los que van por la construcción de una alternativa. De méritos académicos, en la docencia o la investigación (o la conjunción de ambas) ni se habla. Y en estrecha relación con lo anterior: ¿qué modelo de universidad pretende impulsar la gestión de Filo? Bastante gala hacen de su posición opositora a la gestión de Barbieri en la UBA, pero ¿cuán opositor se puede ser si puertas adentro de Puan las prácticas no son tan distintas? Para plantearse ser oposición, el primer paso es diferenciarse. No alcanza con declaraciones altisonantes, hacen falta hechos concretos. Y a la hora de los hechos concretos, esta gestión que se plantea defensora de la democracia, el diálogo y la educación pública deja bastante que desear.

Creemos que sentar un precedente así desde las primeras sesiones de Consejo Directivo como nueva gestión de la Facultada no augura ninguna voluntad de consenso. Filo no es -o no debería ser- la quintita de la gestión. Es una institución educativa, y la época de las Universidades medievales ya quedó bastante atrás como para seguir manejando los puestos docentes con reminiscencias corporativistas: no comulgar con el proyecto político de la gestión no puede ser un impedimento para percibir un salario. Si la voluntad de dialogar fuera real, entonces lo primero es escuchar al otro. Acá no se escuchó absolutamente a nadie: ni a los estudiantes, graduados y profesores opositores sentados en el Consejo, ni a los docentes movilizados, ni a los investigadores del Instituto. Una vez más, la que decide es una minoría desde arriba. Y desde arriba no se construye nada. Sólo los pozos.

LA JUNTADA
Construyendo la Izquierda Popular